miércoles, 21 de julio de 2010

El trueque.


El trueque

-Perdona, perdona- escuché mientras subía el que debía ser el doscientos y pico escalón. ¿Hola?- unos deditos repicaban mi hombro insistentemente. -¿¡qué?!- contesté sorprendida mientras observaba la cara de bollo que tenía ese niño de un rubio alemán. Mira es que... verás... estoy jugando con mis amigos a un juego y...- cada vez se ponía más colorado, pensé que le iban a estallar sus gordas mejillas. -el juego consiste en irnos cambiándonos las cosas, yo te doy este tícket de tren usado y tú me das algo a cambio ¿vale?- El alemancito ya no estaba tan rojo, ahora sonreía mucho y los ojos le brillaban (hasta me parecía un poco menos niño) -De acuerdo.- Contesté alucinada -¡Pero yo no tengo nada!- confesé repasando cada uno de mis bolsillos. -¿cómo que no? todos tenemos algo, cualquier cosa, ¿ni un trozo de plástico?- Me dijo él. En ese momento dudé si me tomaba el pelo o no. Pero me había dicho algo importante, algo que debía escribir: TODOS TENEMOS ALGO.
-Al final se lo intercambié por el envoltorio de un caramelo. Todavía guardo su ticket lo que significa que aún no he hecho el trueque que me corresponde: ¿Alguien quiere continuar la cadena?

1 comentario: