
Cuando Flavia terminó de hacer un "canguro" en Linsoles (un pueblo del valle de Benasque) y mientras se dirigía hacia su coche, pensó en el frío que tenía y en lo poco que le apetecía subirse en su coche y conducir. (El coche de flavia es un Suzuki Samurai de 1989, ¡veinte añitos tiene la joya! no hace falta decir que no tiene aire acondicionado, ni elevalunas eléctrico, ni... )
POR PRIMERA VEZ.
Flavia, que es muy calculadora, miró la hora en el reloj digital de su coche: las 00:01 y pensó que en 10 minutos llegaría al siguiente pueblo donde haría una paradita para saludar a sus amigos que todavía estaban en el Pub Ral.
POR SEGUNDA VEZ.
Volvió a echar otro vistazo al reloj para cerciorarse: las 00:02
POR TERCERA VEZ
Al cabo de un rato y tiritando de frío pensó -¡qué bien, ya estoy llegando!- y volvió a mirar la hora: las 00:01. -¡Las 00:01! ¡¿Otra vez?!- se preguntó. Empezó a pensar si estaba loca, si lo había mirado mal previamente, o si... pero todo apuntaba a que no. El reloj estaba perfecto, pues al minuto de mirar la hora por primera vez ya eran ¡y dos! así que algo fallaba.
-¡Ya lo tengo, me he muerto en un accidente de coche y me he podido dar cuenta porque había mirado antes la hora! ¡Soy más lista que la muerte! Esto es lo que Dios tenía planeado para mi, una muerte suave, indolora, y... ahora ¿se supone que estoy viviendo una segunda vida? ¿una vida en la que todo continúa como si nada hubiera pasado? ¡Bueno, no está mal! ¡Mientras estén mis amigos en el pub...!-
POR CUARTA VEZ
Cuando terminó de sacarle una conclusión razonable a su situación vió el coche de sus amigos aparcado frente al pub y volvió a mirar el reloj por última vez: las 00:08. -¿pero cómo puede ser?- se preguntó aliviada- ¿No he muerto?
Al cabo de un rato, sentada en el asiento de su coche, volvió a sacar una nueva conclusión: el reloj digital de su coche se estropea siempre que llueve porque le entra agua, la línea horizontal superior de los números nunca había estado marcada. Cuando miró el reloj la tercera vez en realidad el rejoj estaba marcando las 00:07.
POR QUINTA VEZ
Cuando miró el reloj por última vez, confirmó su última conclusión: las 00:08.

Jo... desde Linsoles al Ral ¿en 7 (8-1) segundos? ¡Qué velocidad,llevaba Flavia, para haberse matado "de verdad"!!!
ResponderEliminarminutos! no segundos! ai... esta arquitecta...
ResponderEliminarMenudo juego de Sherlock Holmes moderno propones, María.
ResponderEliminarEl debate entre la ciencia y la fe, muy bien.
María, acabo de ver el vídeo de los unicornios. Menuda dureza.
ResponderEliminarMenudo descubrimiento esa pareja de unicornios sarasas, uf, se ha jugado perfecto.