
El señor Oriol es un señor normal y corriente que cada día que entraba o salía de su casa se topaba con la típica pegatina del cerrajero económico en el porterillo de su edificio. Harto ya de andar rascando el pegamento que dejaban las dichosas pegatinas al final decidió llamar al maldito cerrajero y así cantarle las cuarenta. El señor cerrajero no le hizo ni puñetero caso. Así que el bueno del señor Oriol esperó y vió como día tras día el cerrajero volvía a pasar dejando rastro en su portería. Todavía más harto que en la ocasión anterior, el señor Oriol salió de su casa directo hacia la copisteria donde fotocopió la pegatina del cerrajero unas 7.500 veces, ¡7.500 veces!, se dice pronto. A media noche salió de su casa cargando con el fajo de pegatinas fotocopiadas y se dirigió hacia la comisaría de la policía, una vez allí, se dedicó a forrar todo el coche de la policía de pegatinas, ¡imaginad el coche de la policía! era una gran pegatina.
Esa noche el señor Oriol durmió como un bebé.
A la mañana siguiente el cerrajero económico fue detenido en su casa por delito contra el cuerpo de policía.

I'm no longer certain the place you are getting your info, but great topic. I must spend a while learning more or figuring out more. Thank you for magnificent information I used to be on the lookout for this info for my mission.
ResponderEliminarLook into my site ... Zahngold